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¡Enamóralos con un regalo¡

Tomado de: bienpensado

Enamorar a los clientes es buen negocio. Todos lo sabemos, o por lo menos, lo intuimos. Enamorar es crear experiencias memorables y ganarse el corazón de los clientes. Enamorar es hacer los procesos simples, responder sin objetar las garantías, entrenar al personal para que siempre tenga una respuesta precisa y diseñar las políticas en función de lo que beneficia al cliente; no sólo a la empresa.

Sin embargo, estas son inversiones o iniciativas que no siempre es sencillo sustentar, al no ser evidentes los beneficios para la compañía. Aunque rara vez las inversiones en mejorar la experiencia del cliente tienen un retorno inmediato, sí impactan positivamente el estado de resultados de la empresa.

Por qué enamorar a los clientes es buen negocio

Aunque por naturaleza mejorar la experiencia del cliente debería ser una prioridad para las organizaciones (pues es una poderosa forma de diferenciación); entender los beneficios que esto genera ayuda a acelerar su implementación.

Incrementa la lealtad (compras más frecuentes) – Cuando el cliente vive una buena experiencia, se siente tratado amablemente, escuchado y gratamente sorprendido por los altos estándares de servicio de los empleados que lo atienden, vuelve una y otra vez. Esto incrementa el valor del cliente en el tiempo, es decir, el dinero que invertirá en comprar sus productos y servicios a lo largo de los años.

Estimula voz a voz (nuevos clientes) – Cuando un cliente vive una grata experiencia y experimenta detalles que lo enamoran, lo comparte. Son el tipo de cosas que estimulan el voz a voz y generan referidos automáticos. Esto representa nuevos clientes, que además al venir referidos, son menos sensibles al precio.

Mayor rentabilidad (precios más altos) – Los clientes están dispuestos a pagar por mejores experiencias. Recuerde que no todos quieren comprar barato. Los clientes pagan por comodidad, rapidez, amabilidad, simplicidad y en general por un mejor servicio. Esto implica que cualquiera sea la inversión que haga en mejorar la experiencia, será compensada con creces al no competir por precio.

Reduce costo de servicio (evita reprocesos) – Hacer las cosas bien desde el comienzo y crear gratas experiencias evita reprocesos en el servicio. La disminución al mínimo de reclamos por insatisfacciones de clientes o por no cumplir con las expectativas, reduce costos e incrementa la productividad.

Menor rotación de personal (empleados más felices) – Es muy diferente el clima laboral en una empresa donde los clientes no se sienten bien atendidos o donde los empleados se desgastan continuamente tratando de recomponer fallas en los procesos, que aquellas líderes en experiencia del cliente. Las empresas con altos estándares de servicio y enfocadas en crear experiencias memorables gozan de mayor estabilidad laboral de sus empleados, disminuyendo los costos asociados a la rotación de personal: capacitación adicional, extensión de la curva de aprendizaje, los clientes deben tratar con personas inexpertas, entre otros. Es más inspirador trabajar para compañías que admiramos.

Mayor valoración de la empresa (sólida ventaja competitiva) – Una empresa reconocida en el mercado por su obsesión en la experiencia del cliente es una empresa con una poderosa ventaja competitiva. Esto significa que cuenta con uno de los más valorados activos con que una compañía pueda contar: clientes leales y rentables, que además refieren la marca. Estas compañías tienen una mayor valoración que aquellas que simplemente se apalancan en precios competitivos para atraer clientes temporales, pero que difícilmente se mantendrán en el tiempo.

Menores costos legales (evita indemnizaciones y demandas) – Aunque puede no aplicar en todos los casos, en ciertas situaciones las malas experiencias de los clientes llevan a indemnizaciones y costosas demandas, que no solo tienen impacto económico sino también en el good will. Una compañía esmerada por crear buenas experiencias está menos expuesta a este tipo de circunstancias y de hecho, en caso de una eventualidad, los clientes serán un poco más tolerantes.

Es la oportunidad de hacer la diferencia

Cuando todos las marcas en la industria tienden a ofrecer lo mismo, cuando cada vez más luchamos por no ser percibidos como commodities y vencer la inevitable indiferencia de los clientes; brindar experiencias memorables y construir genuinas relaciones de confianza es una enorme oportunidad para hacer la diferencia.

No es que sus competidores no lo sepan, es que no lo van a hacer. Mejorar la experiencia de los clientes requiere trabajo, dedicación y esfuerzo, pero sobre todo, voluntad y visión de largo plazo. Algo bastante escaso. Debido a que los retornos económicos no se evidencian de inmediato, pocas compañías tendrán el coraje de invertir en el futuro y cultivar relaciones de lealtad; aquellas que se basan más en servir que en vender. Estarán más ocupadas viendo cómo cumplen la cuota del mes y cómo logran mejorar los resultados de corto plazo para ganarse los concursos de ventas y las bonificaciones, que en construir verdaderas ventajas competitivas. Ahí es donde usted gana. Esa es su gran oportunidad.

Tomado de: bienpensado

Cómo maximizar el poder de los regalos empresariales – promocionales

Cada vez más compañías se dan cuenta de la importancia de utilizar los regalos empresariales para demostrar que valoran tanto a sus clientes como empleados. Siempre se han utilizado como forma de premiar en fechas destacadas, en Navidad por antonomasia, pero cada vez más se valora la acción de hacer regalos de empresa en muchas otras ocasiones. Ahora veremos algunas de las razones por las que esta “altruista” práctica es tan beneficiosa para ambas partes.

Promoción de la empresa

Todo negocio necesita de la publicidad para prosperar y la distribución de regalos promocionales es una forma muy buena y normalmente barata de publicidad. Si regalas algo a un cliente con tu logotipo y, a ser posible, información de contacto, cada vez que el cliente utilice el producto se acordará de ti y del buen servicio que le diste. Incluso puede que el artículo llame la atención de alguien que lo vea y no sea ese cliente.

Mejorar la moral de los trabajadores

A todo empleado le gusta que valoren su trabajo ¿Qué mejor forma que teniendo un detalle con ellos? Demuéstrales la confianza y aprecio que tienes hacia ellos con el regalo de empresa adecuado. Es importante que en este caso el artículo no sea percibido como forma de promoción, si no como premio o detalle al trabajo bien hecho.

Premiar a los clientes fieles

En todas las organizaciones hay clientes muy importantes que siempre han sido fieles. Afianza tu relación con ellos y muéstrales tu gratitud con un regalo especial que haga que se sientan valorados como los clientes importantes que son, es decir, más que un regalo promocional debe ser un detalle que les haga sentir importantes.

Otros aspectos a tener en cuenta

Ahora bien, con la situación de crisis que actualmente se vive en muchos países, ¿vale la pena hacer este gasto adicional? Si bien a veces puede parecer contraproducente regalar en épocas de vacas flacas, el impacto positivo tanto en clientes como en los propios trabajadores puede hacer que estos dos agentes tan importantes para una empresa se sientan valorados, haciendo que los clientes confíen más en la empresa y que los empleados se sientan bien y sean productivos. Creando así un vínculo y una confianza hacia la empresa muy beneficiosa.

En la siguiente infografía, os mostraremos varios aspectos sobre los regalos. Por ejemplo, por qué nos alegramos al recibirlos, una breve historia sobre como en diferentes épocas se popularizaron los regalos personales, la evolución de los regalos promocionales y algunos datos sobre el volumen de negocio en épocas donde es tradición dar y recibir presentes entre otras cosas.

Cómo maximizar el poder de los regalos promocionales empresariales

Tomado de bienpensado.com